jueves, 20 de octubre de 2016

Cultura arqueológica Chachapoyas.



El complejo arqueológico de Kuélap está ubicado en las coordenadas 6°25′9.29″S 77°55′22.85″O, en el departamento de Amazonas, provincia de Luya. Se accede desde la carretera del Leymebamba, dejando la carretera asfaltada a la altura de Nuevo Tingo, cercano a la ribera del Utcubamba, donde el camino prosigue por via carrozable en ascenso, hasta llegar a una planície en las proximidades del monumento, donde encontramos un sendero que nos lleva directamente a la Ciudadela. También es posible el acceso por un sendero empinado que parte del poblado de El Tingo, cercano a la ribera del Utcubamba, con un recorrido de 8 kilómetros y un desnivel de 965 metros. A partir del mes de octubre del 2016 se podrá hacer uso de los teleféricos, actualmente en construcción, que a parte de transportar a los turistas desde el pueblo de Nuevo Tingo en tan solo 20 minutos, permitirá disfrutar del majestuoso paisaje en plena ceja de selva.
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sábado, 8 de octubre de 2016

Libertad y por la diversidad cultural: Sí a las corridas de toros.





Los espectáculos taurinos son una tradición profundamente arraigada en el Perú criollo, mestizo y andino. Representan un elemento central de las fiestas patronales que, a su vez, operan como mecanismos integradores y de cohesión social y cultural.

Las corridas de toros son un espectáculo de masas que no generan manifestaciones violentas, ni actos vandálicos, agresivos o de fuerza dentro o fuera de las plazas de toros. No fomentan, por tanto,  una cultura de violencia entre los jóvenes, como se pretende afirmar. Fomentan, más bien, valores y capacidades humanas como la valentía, el heroísmo, la superación ante las adversidades, entre muchas otras.

Una serie de normas ordenan el espectáculo taurino. Así, este se constituye en una liturgia que pone de manifiesto el respeto hacia el toro de lidia y la nítida metáfora que supone un rito en el que el hombre busca imponerse ante la muerte a través de la creación estética y artística.

Pretendemos que se respete la libertad y el derecho de todos a asistir o no a las corridas de toros y de inculcar a nuestros hijos la cultura taurina que algunos consideramos poseedora de un hondo contenido simbólico y artístico, que es formativa y que busca la sensibilidad profunda del espectador.

Asimismo, respetamos a quienes no disfrutan de la fiesta brava y cuya sensibilidad, entendemos, no les permite apreciarla.

Del mismo modo, no aceptamos la intolerancia de quienes propugnan su prohibición. Rechazamos todo intento por abolirla y restringir su desarrollo, así como cualquier actitud que pueda  liquidar esta tradición que, como todas, evoluciona por sí sola y que perdurará mientras los pueblos sigan apreciando su contenido y su estética.

Los espectáculos taurinos han sido reconocidos por el Tribunal Constitucional del Perú en mayo de 2011. El Tribunal precisa que no se puede alegar la afectación a derecho constitucional alguno por la sola oferta de dichos espectáculos mientras no se coaccione la asistencia a ellos.

Es deber del Estado promover y difundir el arte y la cultura, y no, como pretenden ciertos sectores intolerantes, proscribirla con argumentos falaces.