domingo, 30 de septiembre de 2018

"La Tauromaquia es Ecología"




La muestra artística, retratada mediante seis fotografías, ensalza el valor del ecologismo en una dehesa con las reses en su hábitat ganadero. Gorka Apilicueta y Arsenio Ramírez fueron los encargados de captar esos magníficos momentos camperos. "Lo que más difícil nos resultó, al igual que a los ganaderos, fue escoger las fotografías que se iban a mostrar", confesaron los autores, que tuvieron que elegir entre unas 300 instantáneas recopiladas en el libro "Toro, una vida en imágenes".
Leer completo;   http://www.elmundo.es/cultura/2016/05/25/5745d6e8268e3ece4c8c0e9d.html



Otras referencias;   https://www.abc.es/cultura/toros/abci-seis-razones-tauromaquia-cien-cien-ecologia-201605260223_noticia.html

sábado, 22 de septiembre de 2018

El Templo de las Manos Cruzadas de Kotosh



Complejo Arqueológico de Kotosh en

Huánuco, con casi 4.000 años de antigüedad, Kotosh es uno de los primeros vestigios de civilización humana de Perú y uno de los más antiguos de América. Está constituido por estructuras piramidales, que fueron una serie de templos, como el Templo Blanco, Templo de los Nichitos, y entre los que destaca el Templo de las Manos Cruzadas, por haberse encontrado dos pares de esculturas en alto relieve, de brazos cruzados, trabajadas en barro crudo, es indudable el alto nivel jerárquico de la casta sacerdotal de Kotosh y las representaciones rituales y peregrinación de tipo religioso.
Es considerado como uno de los templos más antiguos del Perú y de América desde que fuera
investigada en 1958 por la misión arqueológica de la Universidad de Tokio a cargo del Dr. Seiichi Izumi. Aunque en años recientes se han descubierto templos más antiguos que Kotosh, no ha
dejado de ser, en la actualidad, uno de los sitios arqueológicos más importantes del Perú y evidencia de que la antigua civilización peruana estaba en tiempos remotos organizada en torno a Templos
formando una sociedad compleja.
El complejo arquitectónico de Kotosh se ubica a 4 kilómetros de la actual ciudad de Huánuco. Se compone de una serie de edificios superpuestos con 6 periodos de

ocupación continua que datan desde el precerámico (2,500- 1,900 a.C.) hasta el I o II siglo d.C.. Kotosh es la evidencia más temprana de arquitectura pública y ceremonial en los Andes. Para el periodo inicial se han encontrado 11 edificios construidos en piedra que por su estructura se alejan del precerámico, pero aún se nota un burdo trabajo en su construcción. Los recintos mas conocidos son el templo de las Manos Cruzadas y el Templo de los Nichitos, ubicado encima del primero.





miércoles, 19 de septiembre de 2018

Waqrapukara la nueva joya del Peru





El paisaje que rodea Waqrapukara es sobrecogedor. 
Waqra es "cuerno" en castellano. Pukara equivale a fortaleza. Los " cuernos " se alzan 4.300 metros sobre el nivel del mar, en la cumbre de una enorme quebrada cubierta de bosques que coronan los abismos que dan al cañón del río Apurímac . El monumento arqueológico está rodeado de impresionantes andenes, plazas y un bosque de piedras que semejan tronos con gigantes mitológicos contemplando el paisaje cordillerano.
"Waqrapukara no tiene nada que envidiar a los mejores destinos de turismo cultural, de aventura y de alta montaña", nos dice el explorador James Posso, de la agrupación ÑánPerú. "Como monumento arqueológico es una maravilla, pero hay que añadirle el impacto paisajístico de su entorno y las espectaculares formaciones pétreas".

SANTUARIO INCA

"Cuatro antiguos caminos llegan al sitio, pero antes de acceder a Waqrapukara se llega a un espacio vivo formado por la erosión fluvial y eólica. Todo el entorno natural advierte desde lejos que se está llegando a un sitio especial, fuera de lo común, de una belleza incomparable. Sobre esta espectacular visión de formaciones naturales, los incas amoldan o insertan una maravillosa arquitectura ceremonial, fusionando y haciendo suya toda la creación natural con lo mejor de su arquitectura artística"
Waqrapukara se puede integrar a los nuevos circuitos del sur cusqueño, que incluyen Andahuaylillas y Urcos. Incluso, podría servir para reflotar el circuito de "cuatro lagunas", cercano a Tinta, que empezó con buenas proyecciones pero que ha sido olvidado por las agencias de viaje cusqueñas.
"Cusco sigue siendo Machupicchu y el Valle Sagrado –sostiene James Posso– pero en el sur de la región existen circuitos que podrían duplicar la presencia de turistas peruanos y extranjeros" .
Y Waqrapukara puede ser el epicentro de nuevos circuitos de turismo vivencial, para caminatas e incluso para bicicletas de montaña.
Y lo mejor es que permite al viajero acampar en los alrededores del monumento, sin la presencia masiva de visitantes, sin horarios y con la posibilidad de gozar esa deliciosa sensación de estar descubriendo una nueva maravilla siguiendo esa antigua red de caminos que aun persiste en Acomayo.?




Fuente; La Republica, Roberto Ochoa B.

sábado, 15 de septiembre de 2018

El Señor de Pachacamilla Lima, Peru




14 DE SETIEMBRE DE 1671
SE LLEVA A CABO LA PRIMERA MISA EN UNA ERMITA PROVISIONAL EN HONOR AL SEÑOR DE LOS MILAGROS "CRISTO DE PACHACAMILLA"
Se les, comenzando a llamar al crucificado Santo, Cristo de los Milagros, o de Las Maravillas. Un detalle muy resaltante fue la gestión del Párroco de San Sebastián y de Doña Margarita Tebes Manrique de Lara para el traslado del Mural a dicha parroquia, pero no esperaron la negativa de las autoridades y de los fieles. Días después de tan memorable ceremonia se nombra como Primer Mayordomo de la entonces "Ermita del Santo Cristo de los Milagros" a Don Juan de Quevedo y Zárate, siendo dicho nombramiento ratificado por el virrey, la efigie quedó amparada ante las leyes eclesiásticas y civiles.Además el Virrey Conde de Lemos contrató a los alarifes Manuel de Escobar y fray Diego Maroto quienes le colocaron cimiento al muro ,lo reforzaron muy eficazmente y lo elevaron a mayor altura para que pueda colocarse debajo un altar,se construyó la llamada Capilla del Santo Cristo de la Pared.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

NOSOTROS CONOCIMOS EL MIEDO por; JOSEFINA BARRÓN




NOSOTROS CONOCIMOS EL MIEDO

Esta es una carta que escribo evocando la luz de una vela, y que empecé hace veinticinco años, cuando era una chiquilla en la penumbra, embargada por el pánico de una ciudad en guerra. Sombrío era el futuro, si acaso existía para nosotros, quienes no sabíamos si esa noche seríamos añicos por el estallido de otra bomba. Más sombría era Lima, acechada por un sendero que, paradójicamente, se hacía llamar luminoso. Oscuridad que nos obligó a abrir más los ojos. A caminar con cautela.

Son palabras que dirijo a mis hijos, que no saben qué es un enemigo mortal y menos aun sintieron cómo golpeaba duro en las ventanas de sus casas hasta reventarlas. Había que alejarse de esas ventanas, tirarse al suelo boca abajo apenas sentíamos el estrépito, abrir las piernas, la boca, y esperar quietecitos a que callaran los perros, a que dejaran de sonar las alarmas de los carros.

Una carta para que recuerden lo que no han vivido: la muerte cotidiana, la angustia en el aire, la
escasez de leche y el exceso de sangre, el dolor abundante sobre el asfalto, los niños sin padres, los padres sin hijos, el drama de una pobreza aun más abatida. Una bandera roja con una hoz y un martillo era sinónimo del desenfreno de un grupo de gente sin alma que lavaba cabezas y las hacía rodar si alguien se oponía.

No crean a quienes dicen que Lima no sufrió el terrorismo sino cuando estalló en Tarata. Eso es falso. Lima tenía ojos para mirar, corazón para sentir y amigos que perder. Mucho antes de esa noche horrible, dormíamos en una ciudad que no soñaba, invadida por metrallas, tanquetas, apagones. Hasta los soldados lucían inermes debajo de sus cascos. Pusimos una distancia inexorable entre nuestras casas y la calle. Muros, rejas, cables electrificados, cámaras de seguridad, todo ello apenas nos guarecía, pues Sendero ya se había metido a nuestros círculos mas íntimos y estaba en la pantalla de los televisores frente a los cuales nos sentábamos a ser testigos de la barbarie.

Aprendimos a pensar que el Perú no tenía salida, que estaba signado por la tragedia. Vivimos la
guerra y la posguerra a la vez que despertamos a la juventud. El amor vino a nosotros a la vez que la violencia. Conocimos el miedo con solo ir al cine, a estar a oscuras, a las noticias por la ‘tele’, a la política; miedo al futuro, al Perú y su Lima, miedo al dólar, al sol, al precio de las cosas y al de la vida misma. Miedo a soñar, a despertar, a Lenin, a Marx, a Mao, al señor barbudo que hasta ahora levanta el puño. Miedo a sus puños de fuego. Y a todas esas personas que no conocían del amor a su propia tierra.

No nos culpen si vivimos alertas, si cuando el cielo de Lima se llena de fuegos artificiales, nos estremecemos; si cada vez que escuchamos en las noticias que un terruco sale liberado o es indemnizado, queremos romper la pantalla de la rabia. No nos culpen si nos llenamos de impotencia cuando leemos que se están metiendo en las universidades, porque así empezó Sendero. Y no termina. Dígannos que sí cuando queremos llevarlos de viaje por carretera a conocer todos los rincones de este país infinito, porque nosotros, a la edad de ustedes, rara vez pudimos hacerlo. Y si algunos de ustedes decide liderar el Perú, mire hacia adentro, mire hacia atrás. Solo así podremos ir delante.

Por; JOSEFINA BARRÓN


miércoles, 8 de agosto de 2018

Honor a los compatriotas que lucharon por nuestra independencia




José Luis Salas compartió una publicación.

Honor a los compatriotas que lucharon por nuestra independencia.
Ejemplo para los malditos corruptos que no merecen llamarse peruanos.



Gustavo Pérez Hinojosa
6 de agosto a las 07:20
LA BATALLA DE JUNIN Y LA DESOBEDIENCIA AUDAZ DEL SARGENTO JOSE ANDRES RAZURI ESTEVES
– Supongo que usted conoce el Código Militar.
– Sí, mi general
– ¿Entonces, que significa cambiar una instrucción en el campo de batalla?
– Pena de muerte inminente e inapelable.
– ¿Es usted totalmente consciente de ello?
– Sí, mi General.
Siendo las 4 de la tarde de hoy, 6 de agosto del año 1824, la batalla ya está irremediablemente perdida para el ejército patriota, integrado principalmente por fuerzas colombianas, peruanas, argentinas, venezolanas y chilenas. Otra vez la victoria es para el arma de la caballería española, hace centurias imbatible.
Pero aún se escucha el choque de sables, el galope y el piafar de los caballos, los gritos y quejidos de los heridos en el aire translúcido de la tarde. Es horrendo el acezar de los que caen atravesados por las lanzas, el bronco retumbar de los cuerpos antes ágiles que se desploman sobre la tierra. El agudo quejido de quienes son atravesados por las espadas, y otra vez el relincho de los caballos al escape. O de los que se doblegan descoyuntados, o abiertos por algún tajo, hecho al quitar el cuerpo el combatiente al cual iba dirigido el sablazo.
Los escuadrones independentistas en estos momentos siguen siendo diezmados por las armas punzocortantes realistas, aunque algunos ya se baten en retirada. El agrupamiento que comanda directamente el general Miller va amenguando desordenado, pese a la bravura con que siguen luchando.
En estas circunstancias es que el comandante Isidoro Suárez, de apenas 23 años y jefe de los dos escuadrones que no han sido tomados en cuenta para ingresar a batalla, pide a su ayudante de campo, el teniente José Andrés Rázuri, que solicite órdenes concretas al General José de La Mar, acerca de las acciones que deberían tomar.
Ya Bolívar ha emprendido veloz carrera montado en “Palomo” su alazán blanco, huyendo desde el altozano desde donde ha contemplado la batalla, a unirse con la infantería que avanza a dos leguas de distancia al mando del General Sucre.
José Andrés Rázuri se acerca apresurado al General La Mar y aun galopando le consulta:
– El coronel Isidoro Suárez pide órdenes e instrucciones para los dos escuadrones a su mando.
– ¡Que huyan! –Dice a gritos La Mar– ¡Que emprendan la fuga! ¡Sálvense! ¡Escapen como puedan!
Rázuri espolea su caballo de regreso, bordeando el escenario de la batalla.
Le conmueve el titubeo de nuestras banderas, que aún flamean inhiestas. Y presiente el holocausto de los sueños más acariciados de una patria libre.
– ¿Qué dice? –Insiste Suárez con ansiedad al verle llegar.
Las palabras parecen habérsele atascado en su boca.
Ya terminan de pasar los jinetes españoles persiguiendo a los grupos dispersos de patriotas americanos.
– ¡Cuál es la orden! –Amenaza Suárez haciendo cabriolear su caballo.
Rázuri, al divisar otra vez cómo se escarnece a los nuestros, consciente que arriesga la vida, cambia en su mente y después en su boca la orden. Y las palabras sin vacilar brotan inatajables:
– Dice: ¡Ataquen como puedan! ¡Esa es la orden!
Rázuri después de haber respondido otra vez ha vuelto los ojos al campo de batalla en el momento en que se acuchilla a varios jinetes patriotas
Al decirlo ha sido consciente, como ironía, que el cambio apenas distan dos sílabas, que ni siquiera modifica totalmente una palabra completa. Pero que de repente de ello depende la libertad de América e ineluctablemente ahora también su destino.
Es inminente que por ello será fusilado, sin atenuantes ni apelaciones al alterar una orden en pleno campo de batalla, cualquiera sea el resultado que se obtenga. El Código Militar en tal sentido es estricto.
Pero todo sacrificio por el sueño de una patria libre vale la pena. Al final, la orden de ¡Escapen!, en el sonido, está tan cerca de: ¡Ataquen! ¡Apenas parece cambiada!
Para Isidoro Suárez la orden, tal y como ha sido anunciada, es lo que él esperaba. Y se regocija por ello. ¡Ahora es el momento de cargar!, piensa.
Por eso, sin demora levanta su espada, investido de un fuego sagrado, tres veces la blande en el aire, que relumbra ante sus más de cien hombres montados sobre mulas y caballos que hieren con sus belfos espumosos el aire de la tarde.
Antes de hincar los talones en los ijares de su corcel, se oye primero decir:
– ¡Soldados! ¡Desenvainen…! ¡Espadas!
Y luego prorrumpe en un grito:
– ¡Húsares del Perú! ¡Al ataque!
Cien voces resuenan como si temblara la tierra en un grito límpido y unánime:
– ¡Al ataque!
Pican espuelas y arremeten con tal furor que hacen trastrabillar a todo un ejército ya victorioso, a quien atacan por la retaguardia, y quienes ya sentían haber ganado la batalla.
El ímpetu es tal que no dejan jinete sobre caballo enemigo. Uno a uno va cayendo.
Ahora todo es un bosque tupido y trabado de lanzas y sables.
El rasguito de las espadas se oye como bordones graves, o a ratos agudos lamentos de guitarras.
O los gritos de quienes son cercenados o acuchillados con la espada, o atravesados por la lanza, se confunde con los clarines sonámbulos.
El rasguito a alas de moscas de los cuchillos entona con los tambores lejanos.
El vuelo cortante de las espadas, cuando surcan el aire, es el mismo sonido a cuerdas de mandolinas que se rasgan, se rompen y se callan para siempre.
Y en apenas veinte minutos están revirtiendo la contienda.
Necochea estaba herido y hecho prisionero y acaba de ser rescatado. Miller huía y ha vuelto. Y en estos momentos contraataca, encerrando a la caballería enemiga entre dos frentes.
Bolívar emprendió la fuga, se dice que para apurar a la infantería, y ver si con ella algo aún se puede salvar.
Pero, en estos momentos, más bien se persiguen a las escuadras realistas. Y Canterac deja el campo de batalla sin creer lo que sus ojos están viendo.
345 cuerpos de jinetes del ejército realista han quedado regados en el campo de batalla. 400 caballos ensillados con todos sus aparejos pasan a manos del ejército patriota. 17 jefes y oficiales del Ejército del Rey yacen muertos en la pampa. 80 prisioneros, entre jefes y soldados, restañan sus heridas.
No ha habido un solo disparo, ninguna explosión que produjera humo, ninguna detonación ha denigrado ni contaminado esta ara del sacrificio. Una ley sacrosanta ha querido que este sea un rito y una gesta heroica.
No lo ha mancillado el humo de ninguna detonación ni la pólvora de ninguna cobardía. Todo ha sido zumbido de espadas. Todo fuerza del músculo y del coraje.
Ya ha cesado el combate. Ya se detuvo la persecución.
La trabazón ha sido feroz, tanto que la mitad de muertos patriotas en esta contienda ha sido de los Húsares del Perú, que han quedado regados en el campo.
Algunos cuerpos aún yacen colgados del estribo de los caballos que relinchan y se sacuden impacientes.
Los jinetes del ejército realista del general Canterac sobrevivientes finalmente han emprendido la fuga más humillante durante largos siglos en que no habían sido abatidos.
La masa de bronce de la caballería del Regimiento Húsares del Perú, que se ha investido de gloria esta tarde, en su gran mayoría provienen de Trujillo, Chiclayo, Lambayeque y de la cuenca del Mantaro.
Los Húsares del Perú es un ejército de montoneros mestizos, la mayoría cetrinos, que han combatido en guerra de guerrillas al ejército colonial, que los teme como a nadie.
Para que no quepa dudas, todos visten de poncho, a ratos increíblemente colgado del hombro. Y todos tienen un lazo envuelto que cuelga de la silla de sus caballos.
En su mayoría usan un sombrero gacho de lana de vicuña en la cabeza.
Como armas tienen espadas, cuchillos, lanzas o picas que manejan con increíble destreza.
Ellos ya se han enfrentado en cientos de escaramuzas al ejército español.
Ellos mismos se han organizado y no reciben pago alguno de nadie.
700 peruanos se han incorporado en Rancas al ejército libertador el día 3 de agosto, es decir hace tres días. Y ellos son los que han dado la victoria.
Cuando los primeros mensajeros han llegado hasta el refugio de Bolívar y le han dado la noticia de la victoria este no podía creerla.
– ¡Imposible! –Ha sido la palabra más frecuente que ha salido de su boca.
Sin embargo, el General La Mar, jefe de la división peruana ha mandado llamar al teniente José Andrés Rázuri, natural de San Pedro de Lloc, población muy cerca de Trujillo, sobre quien pende orden de fusilamiento, y a quien interroga.
Tras amonestarle severamente con gesto adusto por su intolerable indisciplina, le dice de manera tajante:
– Supongo que usted conoce el Código Militar.
– Sí, mi general
– ¿Entonces, que significa cambiar una instrucción en el campo de batalla?
– Pena de muerte inminente e inapelable.
– ¿Es usted totalmente consciente de ello?
– Sí, mi General.
– Quiero decirle primero que soy consciente, y todo el ejército patriota lo sabe, que a usted se debe la victoria de esta tarde, pero ya sabe que en este tipo de decisiones los resultados no cuentan, cualesquiera que hayan sido.
– Sí, mi General.
– ¿Entonces? Dígame una razón.
– Si me permite, le diré dos: La primera: Decidí arriesgar mi vida porque continúa el complot en contra del Ejército del Perú, que se nos dejó fuera de la batalla en nuestro propio suelo. Aludía a que esos dos escuadrones Bolívar los había desestimado completamente. Ni los tomó en cuenta. Los dejó en la retaguardia por olvido o por desprecio.
– Esta aseveración agrava su situación. ¿Y la segunda?
– Vi la huella de nuestros sueños entre la yerba y la escarcha en la pampa de Junín. Y consideré que nuestro ejército debía seguir esas huellas.
La Mar se queda largo rato mirándolo:
Y levantándose de su asiento lo abrazó efusivamente.
Fragmento de “La épica victoria de Junín. Las huellas de nuestros sueños” de Danilo Sanchez Lihón



sábado, 14 de abril de 2018

Puerto para cruceros en Miraflores





Ya tenemos un promedio de 80 cruceros anualmente, esto está obligando a que en corto plazo se presionara a buscar su propia ubicación.
Existe ya una preocupación desde el 2005, cuando vino un grupo de expertos portuarios financiados por USAID y a uno de ellos se le encargo que hiciera una propuesta sobre Terminales de Pasajeros para atención de Cruceros;
La recomendación fue sacarlos del Puerto del Callao
La bahía de Miraflores fue una de las recomendadas, dicho Estudio debe estar en Autoridad Portuaria o en el MTC.
El presidente de la Autoridad Portuaria Nacional (APN), Edgar Patiño, informó hoy que espera que el terminal portuario especial para cruceros esté construido al Bicentenario de la Independencia del Perú para alentar el turismo, pues actualmente se encuentra en su etapa inicial.

“El terminal de cruceros en la bahía de Miraflores está ya en proceso y se espera esté construido el 2021”, señaló el presidente de la APN, Edgar Patiño, citado por Andina.