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miércoles, 13 de octubre de 2021

ACARI, EN EL TIEMPO Y EN LA HISTORIA

 



Álbum ACARI, EN EL TIEMPO Y EN LA HISTORIA.

Juan Esteban Guzmàn Lòpez agregó 2 fotos nuevas.

Resolución de las siguientes incógnitas: ¿Cuál fue la fecha exacta de la fundación, cuáles los orígenes de su nombre y cuáles las circunstancias etnológicas y geográficas que contempló Fernández en el Valle de los Carates, al declinar el siglo decimosexto?

Aquí están sus conclusiones:

1. El territorio de los Carates fue conocido y explorado por Francisco Fernández en 1566.

2. Entre 1568 y 1569 se realizó la segunda exploración a los Carates, se tanteó la tierra y se dispuso en ella la fundación.

3. El 26 de julio de 1570 ranchearon las huestes peninsulares en el valle de los Hacaritamas.

4. El 7 de noviembre de 1570 fueron señalados los términos de la nueva Ocaña.

5. El 14 de diciembre de 1570 se cumplió el rito solemne de la fundación legal.

«Estas conclusiones –dice el historiador– se ajustan, con plenitud, a la verdad histórica; están garantizadas por la fe pública de los documentos coloniales y no ofrecen contradicción alguna con la cronología del Fundador».

A partir de la lectura de crónicas, apuntes históricos, publicaciones académicas y archivos


civiles y eclesiásticos, el investigador señala que «los nombres de Nueva Madrid y Santa Ana se usaron indistintamente, pero por boca del fundador–dice–, el primero fue el de Ocaña. La Real Cédula, expedida de San Lorenzo el 6 de agosto de 1571, solo menciona la Villa de Ocaña». En su trabajo desfilaron notables personajes de la historiografía, entre ellos, Antonio de Alcedo, «Diccionario geográfico-histórico de la Indias Occidentales o América» (Madrid, 1786-1789), quien presenta a Ocaña como «ciudad de la Provincia y Gobernación de Santa Marta en el Nuevo Reino de Granada, situada en la llanura de Hacarí, por cuya razón se llama también Santa Ana de Acarí...»

.


También, Joaquín Acosta, «Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada» (París, 1848); Joaquín Esguerra, «Diccionario geográfico de los Estados Unidos de Colombia (Bogotá, 1879), asegura que Ocaña fue fundada en el valle de Hacarí, con el nombre de Santa Ana de Hacarí, en tierra de los indios Carates; Felipe Pérez, «Geografía Física y Política del Estado de Santander», repite la información del autor anterior; Alejo Amaya, «Los genitores», (Cúcuta, 1915), se refiere a la posesión de la tierras del Hacaritama; y Luis Febres Cordero, «Del antiguo Cúcuta» (Cúcuta, 1918), cita la fundación de Santa Ana de Hacarí o Nueva Madrid.

Encontré, en la Geografía Moderna, traducida del francés al castellano por Juan Arribas y Sorias y Julián de Velasco (Imprenta de Sancha, Madrid 1792), páginas 310 y 311, la siguiente nota: «Ocaña. Ciudad pequeña, pero bien conocida, y nombrada de la América meridional, en tierra firme, en la Provincia y Gobierno de Santa Marta, que es del Nuevo Reyno de Granada. Tiene su sitio en el país o territorio de los Indios Carates, a orillas del riachuelo del Oro, que allí a poco trecho, se junta con el de Lebrija, y ambos van al de la Magdalena, en cuyo sitio tiene un buen embarcadero, hasta salir a la boca de aquel gran río. Es Ciudad de corta consideración, bien que hay en ella una buena Iglesia Parroquial, un convento de Religiosos Franciscos y otro de Agustinos. Habítanla algunas buenas familias de gente de distinción, y bien hacendadas, y se asegura que las mujeres son por lo general de buen parecer y mucho garbo. Es Ciudad alegre, de buena planta, hermosa a la vista; y aunque su temperamento es frío es muy saludable, y su territorio muy fértil y ameno, especialmente en trigo y en azúcar, cuyos frutos son de excelente calidad. Fundó a este pueblo Francisco Hernández, año de 1572, y de allí a cuatro años, en el de 1576, fue trasladado al sitio o paraje que hoy ocupa, llamado Santa Ana de Hacarí, que hace parte del dicho país de los Indios Carates. Dista Ocaña 35 leguas de Mompox, 70 de Maracaybo, 45 de Pamplona, 33 de Antioquia, 60 de Tenerife, 82 de Santa Marta y 75 de Cartagena».

El lector encontrará diferencias con los resultados de la investigación del doctor Páez Courvel y observará inconsistencias históricas y geográficas, que por diversas circunstancias, no contienen la debida precisión. No quedaron dudas sobre la exploración de la región, ni de las fechas de la fundación, ni del nombre de la ciudad. Sin embargo, nada se dijo del origen del nombre de la región.

Historiadores colombianos y autores de notables obras enciclopédicas acudieron a la fuente más antigua para identificar a un presunto cacique o capitán de indios: Hacarí o Acarí. El Diccionario geográfico-histórico de la Indias Occidentales o América (Madrid, 1786-1789), de don Antonio de Alcedo, fue publicado en cinco volúmenes con fundamento en «cuarenta años de viajes y observaciones por gran parte de América».

Dice el autor citado: Ocaña es una ciudad de la Provincia y Gobernación de Santa Marta en el Nuevo Reino de Granada, situada en la llanura de Hacarí, por cuya razón se llama también Santa Ana de Acarí (así, sin h). Quienes repitieron la unidad lingüística, agregaron la consonante muda al último vocablo, porque seguramente atribuyeron la falta, como decimos ahora, a un error de digitación. Un lapsus calami.

Más tarde se habló del Valle Hacaritama, con su significado muisca, y se acuñó el gentilicio hacariteño. Hacaritama, si tuviera fundamento la existencia del grupo tribal que aparece en las brumas de la historia, podría interpretarse como tierra o región del cacique Hacarí.

Enrique Otero D’Costa (1883-1964), notable figura de la historiografía nacional, narra en uno de los pasajes de la biografía de Alfínger (Apéndice No. 2 del «Cronicón solariego», segunda edición 1972), que los miembros de la expedición, a su paso por el pueblo de Pauxoto, tuvieron noticias de los indios haraacañas, que usaban flechas envenenadas. El tudesco, agradecido por el oro que le habían proporcionado sus anfitriones, los pacabuyes, arremetió contra sus enemigos, los haraacañas, pero no tuvo éxito. En la refriega perdió un soldado y otro salió mal herido. Otero D’Costa dejó la siguiente nota en este pasaje: “Declaran varios autores que la región de Ocaña ocupa el valle llamado de Hacarí, por cuya razón los indios que lo habitaron en la época de las primeras exploraciones se llamaban hacaritamas. Es de interesar la analogía que existe entre este nombre de hacaritamas y el de haraacañas (o tal vez haracaanas) que poblaban tierras situadas hacia la misma región».

Llanura de Hacarí, tribu hacaritama y cacique Hacarí, nos están debiendo la prueba de existencia. Un hilo conductor va hasta el Perú, a través del diccionario de don Antonio de Alcedo. En la obra se dice que el pueblo de Acarí está “situado en un hermoso y dilatado valle en que hay un cerro muy alto que llaman Sahuacario, compuesto de piedras disformes y mucha arena, en el cual a ciertos tiempos, especialmente por los meses de diciembre y enero, se oye un ruido grande y continuo que causa admiración...”.

Documentos contemporáneos lo presentan como distrito de Acarí (sin h) en la Provincia de Caravelí, Departamento de Arequipa, en el sur del Perú. Su memoria empieza el 25 de agosto de 1525, en el Valle de Hacarí, atravesado por un río con lución de las siguientes incógnitas: ¿Cuál fue la fecha exacta de la fundación, cuáles los orígenes de su nombre y cuáles las circunstancias etnológicas y geográficas que contempló Fernández en el Valle de los Carates, al declinar el siglo decimosexto?

Aquí están sus conclusiones:

1. El territorio de los Carates fue conocido y explorado por Francisco Fernández en 1566.

2. Entre 1568 y 1569 se realizó la segunda exploración a los Carates, se tanteó la tierra y se dispuso en ella la fundación.

3. El 26 de julio de 1570 ranchearon las huestes peninsulares en el valle de los Hacaritamas.

4. El 7 de noviembre de 1570 fueron señalados los términos de la nueva Ocaña.

5. El 14 de diciembre de 1570 se cumplió el rito solemne de la fundación legal.

«Estas conclusiones –dice el historiador– se ajustan, con plenitud, a la verdad histórica; están garantizadas por la fe pública de los documentos coloniales y no ofrecen contradicción alguna con la cronología del Fundador».

A partir de la lectura de crónicas, apuntes históricos, publicaciones académicas y archivos civiles y eclesiásticos, el investigador señala que «los nombres de Nueva Madrid y Santa Ana se usaron indistintamente, pero por boca del fundador–dice–, el primero fue el de Ocaña. La Real Cédula, expedida de San Lorenzo el 6 de agosto de 1571, solo menciona la Villa de Ocaña». En su trabajo desfilaron notables personajes de la historiografía, entre ellos, Antonio de Alcedo, «Diccionario geográfico-histórico de la Indias Occidentales o América» (Madrid, 1786-1789), quien presenta a Ocaña como «ciudad de la Provincia y Gobernación de Santa Marta en el Nuevo Reino de Granada, situada en la llanura de Hacarí, por cuya razón se llama también Santa Ana de Acarí...»

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También, Joaquín Acosta, «Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada» (París, 1848); Joaquín Esguerra, «Diccionario geográfico de los Estados Unidos de Colombia (Bogotá, 1879), asegura que Ocaña fue fundada en el valle de Hacarí, con el nombre de Santa Ana de Hacarí, en tierra de los indios Carates; Felipe Pérez, «Geografía Física y Política del Estado de Santander», repite la información del autor anterior; Alejo Amaya, «Los genitores», (Cúcuta, 1915), se refiere a la posesión de la tierras del Hacaritama; y Luis Febres Cordero, «Del antiguo Cúcuta» (Cúcuta, 1918), cita la fundación de Santa Ana de Hacarí o Nueva Madrid.

Encontré, en la Geografía Moderna, traducida del francés al castellano por Juan Arribas y


Sorias y Julián de Velasco (Imprenta de Sancha, Madrid 1792), páginas 310 y 311, la siguiente nota: «Ocaña. Ciudad pequeña, pero bien conocida, y nombrada de la América meridional, en tierra firme, en la Provincia y Gobierno de Santa Marta, que es del Nuevo Reyno de Granada. Tiene su sitio en el país o territorio de los Indios Carates, a orillas del riachuelo del Oro, que allí a poco trecho, se junta con el de Lebrija, y ambos van al de la Magdalena, en cuyo sitio tiene un buen embarcadero, hasta salir a la boca de aquel gran río. Es Ciudad de corta consideración, bien que hay en ella una buena Iglesia Parroquial, un convento de Religiosos Franciscos y otro de Agustinos. Habítanla algunas buenas familias de gente de distinción, y bien hacendadas, y se asegura que las mujeres son por lo general de buen parecer y mucho garbo. Es Ciudad alegre, de buena planta, hermosa a la vista; y aunque su temperamento es frío es muy saludable, y su territorio muy fértil y ameno, especialmente en trigo y en azúcar, cuyos frutos son de excelente calidad. Fundó a este pueblo Francisco Hernández, año de 1572, y de allí a cuatro años, en el de 1576, fue trasladado al sitio o paraje que hoy ocupa, llamado Santa Ana de Hacarí, que hace parte del dicho país de los Indios Carates. Dista Ocaña 35 leguas de Mompox, 70 de Maracaybo, 45 de Pamplona, 33 de Antioquia, 60 de Tenerife, 82 de Santa Marta y 75 de Cartagena».

El lector encontrará diferencias con los resultados de la investigación del doctor Páez Courvel y observará inconsistencias históricas y geográficas, que por diversas circunstancias, no contienen la debida precisión. No quedaron dudas sobre la exploración de la región, ni de las fechas de la fundación, ni del nombre de la ciudad. Sin embargo, nada se dijo del origen del nombre de la región.

Historiadores colombianos y autores de notables obras enciclopédicas acudieron a la fuente más antigua para identificar a un presunto cacique o capitán de indios: Hacarí o Acarí. El Diccionario geográfico-histórico de la Indias Occidentales o América (Madrid, 1786-1789), de don Antonio de Alcedo, fue publicado en cinco volúmenes con fundamento en «cuarenta años de viajes y observaciones por gran parte de América».

Dice el autor citado: Ocaña es una ciudad de la Provincia y Gobernación de Santa Marta en el Nuevo Reino de Granada, situada en la llanura de Hacarí, por cuya razón se llama también Santa Ana de Acarí (así, sin h). Quienes repitieron la unidad lingüística, agregaron la consonante muda al último vocablo, porque seguramente atribuyeron la falta, como decimos ahora, a un error de digitación. Un lapsus calami.


Más tarde se habló del Valle Hacaritama, con su significado muisca, y se acuñó el gentilicio hacariteño. Hacaritama, si tuviera fundamento la existencia del grupo tribal que aparece en las brumas de la historia, podría interpretarse como tierra o región del cacique Hacarí.

Enrique Otero D’Costa (1883-1964), notable figura de la historiografía nacional, narra en uno de los pasajes de la biografía de Alfínger (Apéndice No. 2 del «Cronicón solariego», segunda edición 1972), que los miembros de la expedición, a su paso por el pueblo de Pauxoto, tuvieron noticias de los indios haraacañas, que usaban flechas envenenadas. El tudesco, agradecido por el oro que le habían proporcionado sus anfitriones, los pacabuyes, arremetió contra sus enemigos, los haraacañas, pero no tuvo éxito. En la refriega perdió un soldado y otro salió mal herido. Otero D’Costa dejó la siguiente nota en este pasaje: “Declaran varios autores que la región de Ocaña ocupa el valle llamado de Hacarí, por cuya razón los indios que lo habitaron en la época de las primeras exploraciones se llamaban hacaritamas. Es de interesar la analogía que existe entre este nombre de hacaritamas y el de haraacañas (o tal vez haracaanas) que poblaban tierras situadas hacia la misma región».

Llanura de Hacarí, tribu hacaritama y cacique Hacarí, nos están debiendo la prueba de
existencia. Un hilo conductor va hasta el Perú, a través del diccionario de don Antonio de Alcedo. En la obra se dice que el pueblo de Acarí está “situado en un hermoso y dilatado valle en que hay un cerro muy alto que llaman Sahuacario, compuesto de piedras disformes y mucha arena, en el cual a ciertos tiempos, especialmente por los meses de diciembre y enero, se oye un ruido grande y continuo que causa admiración...”.

Documentos contemporáneos lo presentan como distrito de Acarí (sin h) en la Provincia de Caravelí, Departamento de Arequipa, en el sur del Perú. Su memoria empieza el 25 de agosto de 1525, en el Valle de Hacarí, atravesado por un río con el mismo nombre. Aquí, seguramente, nació la confusión.el mismo nombre. Aquí, seguramente, nació la confusión



martes, 5 de octubre de 2021

Ole y su origen. Una expresión mundial pero netamente taurina

 



¡Ole! (o más raramente ¡olé!) es una interjección española, que se utiliza coloquialmente para animar, aplaudir, o jalear. Entre los no españoles se identifica tópicamente con la cultura española, y es bastante conocida por su uso en el flamenco y la tauromaquia.

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Autor: Enrique Bernárdez Sanchis

Título: Wa-llâh: Por Alá

Fecha y hora: miércoles, 5 de octubre de 2005, 10:29 h

Eso es lo que afirman todos los expertos en etimología. Wa-llâh es una exclamación árabe "¡Por Alá!" que aparece entre nosotros como "Olé". No es raro, teniendo en cuenta el sonido de la A de Allâh, que se aproxima al de nuestra o, y los demás cambios, perfectamente normales

Enrique Bernárdez

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Autor: Leonardo Garrido Rey

Título: Ole... y ¡olé!

Fecha y hora: jueves, 29 de septiembre de 2005, 17:41 h

Puede ser dos cosas. 1ª escrito tal como suena. Un baile andaluz del siglo XIX, y que ahora se interpreta poco. Se acompañaba de guitarras y palmas -sin castañuelas, o crótalos o palillos, que de las tres formas se

llama al pequeño instrumento de percusión- y la 2ª entre admiraciones y acentuado ¡OLÉ! es una interjección de ánimo y admiración, utilizada sobre todo para jalear un buen pase en la corrida de toros, fundamentalmente. Interjección taurina fundamentalmente.




domingo, 3 de octubre de 2021

Aniversario de la Independencia del Perú en la Plaza de Acho

 

Plaza de Acho Lima, Perú

El sábado 28 de julio de 1821, siguiendo los protocolos virreinales,


José de San Martín salió del palacio de Lima a las 10 a.m. junto a un numeroso séquito a caballo. Lo componían, en primer lugar, las autoridades de la Universidad de San Marcos vestidas con toga y birrete, luego, los altos miembros del clero y los priores de los conventos, después, los jefes militares del Ejército patriota y, finalmente, los títulos de Castilla y los caballeros de las órdenes de caballería, acompañados por los oidores de la Real Audiencia y los regidores perpetuos del Cabildo. Precedido de este cortejo, venía San Martín flanqueado por el conde de San Isidro, a la izquierda, y el marqués de Montemira, a la derecha, quien como portaestandarte llevaba la flamante bandera diseñada por el libertador. Detrás de ellos iban el conde de la Vega del Ren, los altos jefes del Ejército y un escuadrón de húsares. Flanqueaban la marcha los Alabarderos de la Guardia Real.



Al terminar las proclamas, San Martín y el cortejo regresaron al palacio de los virreyes, donde recibieron a Thomas Cochrane, quien


acababa de arribar al Callao. En la tarde, siguieron las celebraciones con una corrida de toros en la Plaza de Acho y, en la noche, con una recepción en el palacio municipal. Se hallaba entonces en Lima el marino Basil Hall, comandante de una navío de la flota británica anclada en el

Callao, que había sido llamado por el marqués de Montemira para que con sus tropas resguardara la ciudad del probable ataque de las montoneras indígenas. Este personaje fue testigo de la proclamación de la independencia; en su diario culmina su relato del suceso comentando la reacción del público luego de la declamación de San Martín en la Plaza de Acho:



Acta de la independencia del Perú



martes, 28 de septiembre de 2021

Cultura Taurina esta viva


 

La Tauromaquia, entendida como el conjunto de conocimientos y actividades artísticas, creativas y productivas, incluyendo la crianza y selección del toro de lidia, que confluyen en la corrida de toros moderna y el arte de lidiar, ha sido declarada Patrimonio cultural español, digno de protección en todo el territorio nacional (Ley 18/2013 de 12 de noviembre).

De conformidad con la obligación de los poderes públicos de promover y tutelar el acceso a la cultura (art. 44 CE) y de garantizar la conservación y promover el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España (art 46 CE), la Ley 18/2013 establece la competencia de la Administración General del Estado de garantizar la conservación y promoción de la Tauromaquia como patrimonio cultural de todos los españoles, así como de tutelar el derecho de todos a su conocimiento, acceso y libre ejercicio en sus diferentes manifestaciones y, en concreto, a desarrollar medidas de identificación, documentación, investigación, valoración y transmisión de este patrimonio en sus distintos aspectos (art. 5 de la Ley 18/2013).



Desde 2011, atendiendo precisamente a la naturaleza cultural de la Tauromaquia, las competencias de la Administración General del Estado en cuanto al fomento y protección de la Tauromaquia se atribuyen al Ministerio de Cultura, ubicándose en la actualidad en la Dirección General de Bellas Artes (art. 5.1 l) del Real Decreto 509/2020, de 5 de mayo, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Cultura y Deporte).

En este microsite del apartado de Tauromaquia de la web del Ministerio de Cultura y Deporte se van a mostrar las diferentes iniciativas que las unidades de la Dirección General de Bellas Artes desarrollan, directamente o en colaboración con el sector profesional taurino, relacionadas con los aspectos culturales de la Tauromaquia como manifestación del Patrimonio cultural español.


Tal definición encuadra en todos los protocolos de la UNESCO sobre
Cultura, esto es, una expresión inmaterial única y original que define la manera de ser de un grupo humano. La tauromaquia, cuando fue declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial del pueblo de Francia, demostró que podía satisfacer de manera cabal los 5 protocolos de la UNESCO sobre la determinación de una Cultura. Los taurinos somos una gran realidad cultural, aunque seamos una minoría -que no lo creo- y que tiene sus propios rituales (el toreo), artes vivas (confección de traje de luces, de instrumentos para torear), metalenguaje (la caló taurina), modos de vestir (la inconfundible vestimenta de un taurino),

gastronomía (viandas y bebidas únicas derivadas de las corridas y consumidas en ellas), saberes ancestrales de la naturaleza (la cría artesanal del toro bravo) y un programa social de transmisión endógena de todo este acervo cultural (escuelas taurinas, tradición taurina familiar, biliotecología taurina). Lo anterior logra unificarse en una visión del mundo, una forma de ser a la que corresponden sus expresiones, estéticas y éticas particulares; asimismo logra conformar un grupo y una identidad que por su fuerza perdura a través de los siglos. 


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Primero. La Tauromaquia forma parte de la cultura popular en muchos paises. 

Segundo. La Tauromaquia es un elemento esencial de las fiestas en muchos pueblos del mundo. 

Tercero. La Tauromaquia va unida a la historia de los paises taurinos. 

Cuarto. La Tauromaquia es de todos, es del pueblo que lo mantiene, que somos todos, sin distinción posible entre ideologías y posición social o económica.

Quinto. La Tauromaquia impregna el lenguaje cotidiano, pero no solo como jerga especializada: se usa fuera del ámbito habitual y de modo metafórico en muchísimos ámbitos al rededor del mundo. 

Sexto. La Tauromaquia es un arte porque busca la belleza, procura la emoción y busca la complicidad y la participacion con un espectador. 

Séptimo. La Tauromaquia esta conformado por artistas y ha inspirado a muchos artistas de otros robros y de otras culturas. Que es un dato que hay que tener en cuenta. 

Octavo. La Tauromaquia es universal como arte. 

Noveno. La Tauromaquia es una seña de identidad de la cultura española y otras culturas en el mundo. 

Diez. El toro bravo es símbolo de España y así se identifica en todo el mundo. 

Once. El torero es un héroe popular, encarna grandes valores. 

Doce. La Tauromaquia supone una ética. Más adelante, el profesor Amorós recogía una cita de un ilustre intelectual, el profesor Tierno Galván, quien textualmente dijo: “Ser indiferente ante un acontecimiento de tal índole como la Tauromaquia supone la total extrañeza respecto del subsuelo psicológico común de los españoles”.


Toros La Fiesta Mas Culta from Jorge Arancivia on Vimeo.



domingo, 26 de septiembre de 2021

Paquirri

 



Jose Cisneros

UN MERECIDO RECUERDO A FRANCISCO RIVERA "PAQUIRRI":

No quisiera como costumbre es todos los años en este medio de
comunicación, dejar en el tintero, el recuerdo al maestro Francisco Rivera “Paquirri”. Testigo de la confirmación de Antonio Millán Díaz “Carnicerito de Úbeda” la tarde del 20 de marzo de 1969 junto a Paco Camino. Hoy 26 de septiembre se conmemora el 35º aniversario de la trágica cogida que le ocasionó la muerte.



Mucho se ha escrito y hablado sobre la vida artística y la muerte de Francisco Rivera “Paquirri” desde aquel fatídico 26 de septiembre de 1984. Todavía hoy cuando se cumple el 37º aniversario de su muerte continúa originando polémica sobre si se hubiera podido evitar la trágica muerte de un hombre en las circunstancias que aconteció su mortal cogida y las imágenes sobrecogedoras de un hombre poniendo orden ante la mismísima cara de la muerte con unas palabras que siempre quedarán en la historia: «Mi experiencia profesional me dice que esta cornada tiene, al menos, dos trayectorias... una 'pacá' y otra 'pallá'... Hagan lo que tengan que hacer... estoy en sus manos. Tranquilos, ¿eh? Quiero un vaso de agua».

Para qué decir nada más de este torero, sus últimas palabras son suficiente ejemplo para explicar la clase de torero y de hombre que era Francisco Rivera “Paquirri”. Que Dios lo tenga en su Gloria, maestro.

Paquirri Parte I



Paquirri Parte II


sábado, 25 de septiembre de 2021

La Bala Valentina Shevchenko

 


La Bala Valentina Shevchenko

Shevchenko ha estado cerca del deporte durante toda su vida.  Su madre, presidenta de la federación de Muay Thai en Kirguistán, desde siempre le enseñó sobre esta arte marcial tanto a Valentina como a su hermana Antonia. Enseñanzas que luego se transformaron en obsesión para ambas, llegando a lo más alto y con diversos trofeos en la especialidad.

Pavel Fedotov, eligió Sudamérica como el destino para ampliar las capacidades de La Bala. Una vez en


Lima, la luchadora comenzó a dar charlas y clases de Muay Thai, algo que llamaba poderosamente la atención de los peruanos. Esto generó un vínculo importante. Tanto así, que al poco tiempo ya comenzaba a representar al país, usando su bandera y consiguiendo 10 campeonatos del mundo.

Perú es hoy la casa de Valentina Shevchenko. Ahí encontró la geografía perfecta para entrenar y desarrollarse. Desde que está ahí también es que ha mejorado al punto de llegar a la empresa más importante de MMA. Así también llegará a esta noche, donde podría alcanzar la gloria máxima y por la que tanto ha luchado.

Ya suma una derrota contra "La Leona" Nunes. En aquella ocasión, ingresó y salió con la bandera de Perú en sus hombros. Hoy, puede salir con algo más. La Bala está lista para disparar.

https://www.youtube.com/watch?v=1QxBhuDDgdk


Aunque Valentina Shevchenko nació en Kirguistán, el destino y el muay thai (su arte marcial base) la llevaron al otro lado del mundo, a América Latina. En ese viaje, al primer país que llegó –por simple casualidad– fue Perú.

Si bien dictó seminarios por gran parte de Sudamérica, se terminó enamorando de nuestro país, donde vivió ocho años. Y así como Valentina no olvida sus orígenes, tampoco deja de lado su amor por la bicolor.


jueves, 16 de septiembre de 2021

PRE-INCA CIUDADELA DE JAGRARAJ (INCA NANNI)

 



PRE-INCA CIUDADELA DE JAGRARAJ (INCA NANNI) 


This pre-Inca citadel is also called "Inca Nanni" and is located on the west side of the Marañón River, 12 kilometers away from the city of Llata, extending to the South - West side of the Town of Irma Grande, in the district of Llata ​​and province of Huamalíes - Huánuco. At an altitude of 4200 MSNM. In the central mountain range of the Andes of Peru. This citadel extends from North to South - West, it is divided into 4 hierarchical sections, in an average extension of 3 kilometers long, horizontally. All the sections are in rugged hills, in addition these sections are divided by floors, having the preponderance of the fourth floor, which corresponds to the highest part, since there lived: the families of the curaca (chief), the priests, magicians and healers . This citadel flourished approximately 4000 years ago, beginning its settlement at the end of the archaic period and at the beginning of the formative period (early horizon), since at this stage village life and organized activities of collective survival are consolidated, such as agriculture, livestock, defending the attack of other tribes or ferocious animals, raising children and domesticating animals of various sizes and basic agricultural products, economic, social and political hierarchies also emerge, since they were organized into tribes and villages, which They advance in complexity towards a planned development, they create their ceremonial centers so that they worship their gods with ritual practices, in the same way the population of that time experiences a great demographic advance. For security reasons, these individuals settled in a strategic area, since natural erosion made the rocks have a cave shape, suitable for building their homes next to it. In addition, it was an area not so accessible for wild animals, because it is in a wild part, where not even the rain comes.

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LA CIUDADELA DE JAGRARAJ

Calderón Jara Enoch.

http://hectoringasanchez.blogspot.com/2018/07/la-ciudadela-de-jagraraj.html

Ubicación.

La ciudadela se ubica al lado Oeste del Río Marañón, a 12 kilómetros de distancia de la ciudad de Llata, extendiéndose al lado Sur – Oeste del Pueblo de Irma Grande, en el Distrito de Llata y Provincia de Huamalíes. A una altitud de 4200 MSNM. En la cordillera central de los andes del Perú.

Esta ciudadela se extiende de Norte a Sur - Oeste, está repartido por 4 tramos jerarquizados, en una extensión promedio de 3 kilómetros de largo, en forma horizontal. Todos los tramos están en cerros agrestes, además estos tramos están divididos por pisos, teniendo la preponderancia el cuarto piso, que corresponde a la parte más alta, ya que allí vivían: las familias del curaca (jefe), los sacerdotes, mágicos y curanderos.

Antigüedad.

Esta ciudadela floreció hace 4000 años aproximadamente antes de Cristo, iniciando su asentamiento a finales del periodo arcaico y a inicios del periodo formativo (horizonte temprano), ya que en esta etapa se consolida la vida aldeana y las actividades organizadas de supervivencia colectiva, como la agricultura, ganadería, defensa del ataque de otras tribus o de los animales feroces, la crianza de los hijos y la domesticación de animales de diversos tamaños y productos agrícolas básicos, también surgen las jerarquías económicas, sociales y políticas, ya que se organizaron en tribus y aldeas, que van avanzando en complejidad hacia un desarrollo planificado, crean sus centros ceremoniales para que adoren a sus dioses con prácticas rituales, de igual forma la población de aquella época experimenta un gran avance demográfico.

Por cuestiones de seguridad, estos individuos, se asentaron en una zona estratégica, ya que la erosión natural, hizo que las rocas tengan una forma de cueva, propicio para construir sus viviendas pegadas a ella. Además era una zona no tan accesible para los animales salvajes, porque está en una parte agreste, donde ni la lluvia llega.

División Social.

Era una sociedad clasista, es decir conocían y aplicaban la política del más poderoso, poseedores de mayores habilidades, bienes y artes sobrenaturales como la magia y el don de curar. De allí surge el germen clasista (racista) y que se puede corroborar por los vestigios dejados, en el estilo, acabado, elegancia y seguridad de las viviendas construidas en cada tramo y piso, que se detalla.

Primer Piso.

En esta parte estaban la gente de menor jerarquía económica, social y cultural, muy propensos al ataque de cualquier animal feroz, por su misma condición, ellos estaban en el espacio libre y sus viviendas, hechas de piedras grotescas, unidas entre sí, es decir sin la fusión del barro, la mayoría vivían en chozas, construidas con maderas flexibles y pajas.

Estos individuos, eran los que más trabajaban en la siembra, caza, pesca, recolección de frutos, raíces y semillas para el sustento y mantención de la clase dirigencial de la comarca. Los trabajos lo realizaban, de forma obligada y dirigidos por sus respectivos jefes.

Por la simpleza de las construcciones de sus viviendas, ya no existe ninguno vestigio, solamente se allá en algunas partes restos óseos, como cabezas y otras extremidades, esparcidos por distintas áreas del terreno.

Segundo Piso.

En esta parte, vivían las personas de mayor rango social, así como los encargados de brindar seguridad a la comarca, también los responsables de confeccionar las prendas de vestir, los que pastoreaban y criaban los animales domesticados. Había un contacto directo de los habitantes entre el primero y segundo piso, ya que no estaba acorralado con rocas. Algunos vestigios de construcciones grotescas aún permanecen, en esta parte se hallan restos fósiles (caracoles) y corontas de maíz enano, de diversos colores.

Tercer Piso.

En este sector vivían la gente de un mayor rango social y económico, es decir aquí guarecían los comerciantes y gente que poseía bienes en mayor cantidad, como animales, productos agrícolas y parejas sentimentales.

En este piso, el sistema de seguridad era óptimo, ya que contaba con una portada principal, que eran muros grotescos de piedras, barro arcilloso y paja.

Medía de altura 1.20 m, también las casas estaban intercomunicados con el cuarto piso, a través de escaleras de piedras, prensado con barro y soguillas colgantes. Las escalinatas tenía una especie de piedras sobresalidas a una distancia de 20 centímetros, uno tras de otro, hasta dar al cuarto piso, además de esas escaleras, habían soguillas o cuerdas torceladas de chillwar o chogu (paja andina) muy resistentes, que lo amarraban en estacas de madera Lloque, que estaban clavados en las rajaduras o en piedras que tenían forma de gancho.

Se supone que del tercer al cuarto piso, era fácil ascender y descender, a través de la técnica del colgado, a pesar que se encuentra  a 20 metros, uno del otro, en una pendiente vertical.

En el tercer piso, del primer tramo, se puede apreciar a simple vista 15 viviendas de diversos tamaños y formas, no hay uniformidad en las construcciones, ni en el tamaño de las puertas de entrada y salida que se encuentran a una altura de 50 centímetros del piso,  con medidas en la parte inferior de 43 centímetros, de alto 63 centímetros y en la parte superior 30 centímetros, la medida de algunas ventanas, en la parte inferior mide 43 centímetros, de alto 61cm, al lado izquierdo y al lado derecho 63 cm y en la parte superior 40 cm. Pero sí en la mayoría de las viviendas, las puertas de entrada están direccionadas al lado norte y las de salida al lado sur, las ventanas se ubican al lado este en su mayoría, es decir por donde sale el sol y algunos al lado sur.